jueves, 28 de febrero de 2008

Poniendo orden

No hay nada como dedicarse a otras cosas para luego estar más inspirada. La semana pasada puse en orden los trastos de coser malcoser, y decidí que necesitaba un cestito para tener lo imprescindible –aguja, hilo, alfileres, tijeras…- a mano, y un alfiletero a la medida.
El resultado son estos cestitos hechos en una tarde. Uno es para regalar.

Este está tejido con cordel de cáñamo y ganchillo de 4 mm.

Y este otro con cordel de cáñamo, hilo de algodón nº 5 de color crudo, y ganchillo de 5 mm.

El patrón básico para los cestitos lo he sacado de una revista japonesa, y luego he cambiado la altura y los remates a mi aire, pero podéis inspiraros en la Crochet Basket Pattern de Orange Flower, o en el libro de Erika Knight “Ganchillo simple” –pág. 83 -, que además tiene cestitos cuadrados y rectangulares –págs. 76-79-.

Y estos alfileteros.

El alfiletero con forma de corazón lo he hecho siguiendo el patrón del Sweet Heart Crochet Pattern de Bella Dia. He tejido dos corazones, con dos hilos de algodón nº 5 juntos –uno crudo y otro de tonos naranja por un lado, y dos de color crudo por el otro- y ganchillo de 4 mm, luego los he cosido y rellenado con guata.

Para la estrella de mar me he inspirado en el libro “Crochet inspiration” de Sasha Kagan –p. 130-131-, pero he cambiado algunas cosas –como ya sabéis, es imposible que yo siga algo al pie de la letra-. He tejido dos estrellas iguales con dos hilos de algodón nº 5 juntos –uno crudo y otro en tonos azules-, las he cosido y las he rellenado. El resultado es un alfiletero pequeño, de estos que a veces van tan bien para tener solo las agujas justas.

lunes, 25 de febrero de 2008

En otras cosas

Estos últimos días me he dedicado a pasear y a leer, así que he tejido poco. Tengo la vista chamuscaílla de tanto ordenata, los días se alargan, me apetece tomar más el aire, y estoy cansada de tanto sofá.

Además, Blanquito lleva una temporada activa de novias, así que se escapa a la mínima oportunidad, y yo tengo que ir al rescate. Hasta le he tenido que escribir una especie de romance de ciego -explicando que no está perdido, ni abandonado, ni maltratado, sino que está rondando a fulanita en la calle tal y numero cual, y que dentro de un rato sus dueños irán a buscarlo- y colgársela del cuello en una vieja acreditación de congreso.

Aquí debe de estar soñando con alguna de sus “amigas”.

Aún así, he tenido tiempo de comprar lana de colores para futuros proyectos.

Me han llegado dos libros, y he conseguido el Marie Claire Idées de primavera.

El libro Kristin knits de Kristin Nicholas es una pasada, con mucho color y mucha imaginación. Y tiene un “knit- a- long” y un grupo en Ravelry.

Y he comprado algunas lanas y agujas para calcetines en Ewa’s Sockenwolle.

Estas agujas de Knitpicks son curiosas, porque van seis en cada juego, así si se “despista” alguna –cosa que a mí me suele suceder- hay una más para seguir tejiendo. Y tienen 15 cm que es la medida que me resulta más cómoda para tejer calcetines. Los marcadores con forma de corazón y la mano vinieron de regalo, junto con unas gominolas que ya no existen.

Ahora espero encontrar inspiración para empezar los Swapetines.

lunes, 18 de febrero de 2008

Mi austeriana vida

Hoy hace ocho años que una persona vino a cenar y se quedó a vivir en mi casa.

La vida está llena de casualidades, y es difícil saber en que momento de los millones que la llenan, ocurre una de ellas.

Los dos hemos nacido el mismo día, hemos vivido en el mismo barrio, su padre regentaba un negocio en la misma calle en la que durante muchos años he acudido al colegio, probablemente hemos jugado alguna vez juntos en el mismo callejón, hemos ido a los mismos conciertos, seguramente nos habremos cruzado muchas veces por la calle sin vernos... de las miles de veces que habremos coincidido en el espacio y en el tiempo tuvo que pasar mucho tiempo para que el viniera a cenar a mi casa y decidiera que no quería marcharse.

Vamos a celebrar que el destino, un buen amigo que ya no está, y un acuario con dos solitarios peces rojos decidieran juntarnos.

miércoles, 30 de enero de 2008

Raciones de caos

Últimamente me llevo raciones de caos del trabajo a casa. Es por eso que posteo poco, y no porque no haga nada. La última del caos en mi vida ha sido esconder –malvadamente- el cargador de baterías de mi portátil, así que una vez se acabó la batería me quedé sin portátil. Ahora que se la he arrebatado al caos espero organizarme mejor y postear algo más.

Otra cosa que me está llenando de caos -aunque debería hacer el efecto contrario- es que me suscribí a Bloglines. Ahora la información se me come, aún paso más rápido por los blogs, me estreso mogollón, y no me enteró de ná. Ja, ja.


De momento he liquidado los últimos días libres que me quedaban pendientes del 2007, y nos hemos dedicado los tres a tomar el sol. Blanquito parece muy tranquilo, pero lleva una temporadita de activo Don Juan; ya se ha olvidado de Sofia, por quien suspiraba la semana pasada, y se ha echado una nueva novia, que no sabemos como se llama, pero que es como dos tercios más pequeña que él. A las cuatro de la mañana cree oportuno llamarla -vive como a un kilometro- y aulla, el muy canalla, como si estuviera en la estepa siberiana.


Aunque sea un poco pronto florecen los almendros, lo que da muy buenas sensaciones.


Y por San Antón, llegaron por correo los últimos libros que pedí en el 2007.


Creo que no lo he dicho, me suscribí a Interweave Crochet, y aunque hice la suscripción en noviembre, no pensaban mandarme el número de invierno, así que lo he comprado suelto. Con gastos de envío me ha costado como media suscripción anual. Es lo que tienen los caprichos.

Y ya estos últimos días he tenido un ataque grave de calcetines.


Empecé estos calcetines de color morado con parte de la lana Berry de Ewa’s Sockenwolle.


Y estos otros con parte de la lana Fabel que compré la semana pasada en Persones Llanes. Es una lana que se trabaja superbien, una vez hechos todo el mundo quiere unos calcetines iguales, es muy cómoda de llevar y de lavar, y está muy bien de precio. Estos me están costando un poco de hacer porque los estoy haciendo para un 43 de pie, y claro, acostumbrada a mi 38 se hacen un poco cuesta arriba.


Me he propuesto hacer al menos una repetición de los Birch Leaf Socks al día, y he pasado del patrón original haciendo el talón con vueltas cortas y a mi aire.


Aprovechando el tema calcetín, y para ir caldeando el ambiente, el viernes 1 de febrero Pilar pone en marcha el Swapetines 2008. No os lo perdais!!!

viernes, 25 de enero de 2008

Cosas que han pasado

Llevo casi toda la semana de viajes, y estoy cansadísima. He estado unos días en Andorra visitando familia y amiguetes, y luego me enviaron a Barcelona en misión especial.
Los días en Andorra han sido tranquilos, con comidas compartidas, paseos, risas y sol.
Blanquito se puso muy pesado, porque estábamos rodeados de prados con vacas, y todo lo que lleva cencerro lo altera muchísimo. Parece que duerme, pero está vigilando a las vacas de los prados de abajo.
Y aunque juré que no pisaba una tienda, acabé comprando algunas de esas cosas que más al sur son ignotas.
Después de volver a casa -tras un viaje nocturno de cinco horas en coche, envuelto en niebla y vientos huracanados- y dormir cuatro horas, tuve que tomar un tren rumbo a Barcelona. Cumplí con mi misión especial, y aún tuve un ratillo antes de emprender la vuelta para acercarme a Persones Llanes, y con mi catalán sureño, llevarme otras cuantas cosas ignotas. Así compensaba el viaje, que son tres horas de ida y otras tantas de vuelta.
Mientras tanto, Prunila me ha concedido este premio, creado por Skynet, que yo agradezco un montón, y paso a deciros siete blogs, de los muchos que leo asiduamente, que me gustan mucho –y que conste que me cuesta elegir de entre todos los enlaces que tengo en la barra lateral de mi blog-, además de Salvia Officinalis:

martes, 15 de enero de 2008

Cosas viejas, cosas nuevas

Menos mal que empezamos el año en casa de unos amigos, en una zona un poco remota, sin cobertura de móvil, sin tele, ni Internet ni nada, solo leña para cortar, cebollas para plantar y paseos que dar; porque la vuelta ha sido de infarto, sin tiempo para nada y sin ganas de ponerme cara al ordenata cuando llego a casa. Así que me he acogido a esto, y me he tomado un respiro.
Mis reyes son especialmente leeeeentos, y, salvo unos pocos caprichos gestionados personalmente, aún no han llegado, y no es porque funcionen con la Navidad ortodoxa, sino porque se gestionan muy mal, je, je, y aunque se quejen de que tienen mucho trabajo y poco tiempo, solo son excusas.
Entre las cosas viejas que se acabaron el año pasado están:
Mi chaqueta kimono

Y el Melon Shawl/Scarf. En cuanto encuentre mi libreta de notas pondré más detalles.
Y entre las nuevas…
el Cobblestone en alpaca
y la Dolphin Scarf
Uno de los caprichos “ de la real magia” ha sido este libro, que vi en una de mis librerías habituales.
Solo lo he hojeado, pero me da la sensación de que reproduce muchos puntos del libro “El punto” de Lesley Stanfield, y algunas cosas tienen una traducción extraña.
Y con cuentagotas, y por correo, me van llegando unos libros que pedí en los últimos días del 2007.
Este lo compré porque me gustan mucho los libros de Erika Knight, y aunque sea el típico libro de muestras de punto, me ha gustado mucho. La mayoría de puntos no los conocía, y eso que tiene un montón, y me va a dar muchas ideas para mis futuros proyectos calcetineros. El único inconveniente es que no tiene esquemas, solo “radia” la explicación de cada punto.
Para los “fans” de Blanquito, aquí lo tenéis, ayer a la hora de comer, esperando que sus amitos acabaran de dar cuenta de un exquisito “arròs negre” para catar las sobras.
Seguro que habeis visto pocos perros que esperen "su parte del festín" felizmente durmiendo, pero es que el es así.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Happy viruses

Eso, felices los virus que me han atacado y han hecho que pase Nochebuena en cama y con fiebre, y ale, hoy toda sana para ir a trabajar.

Antes del ataque recibí unas lanitas para calcetines, compradas con la ayuda de Prunila (gracias mil, guapa).

Con ellas empecé unos calcetines nuevos, los Birch Leaf Socks.

Estiré mi chaqueta nueva en el horripilante puzzle que tengo para estos menesteres.

Y empecé el principio del fin de la Melon Scarf.

Luego ya no pude hacer nada más que quejarme y dormitar, enviar al maridito y al perro -en contra de su voluntad- a cenar a la nave nodriza suegriza, y quedarme yo a solas con mis virus.

Lo bueno del proceso es que como no he hincado el diente a nada calorífico he hecho tipín; bastante tuve con zamparme un cacho pan -proveniente de la nave suegriza- como cena de Nochebuena. Y lo otro bueno es que la semana que viene no trabajo, je, je.

Espero que lo hayáis pasado bien estos días, que sigáis en ello, y que Saturno os ilumine.

♥ ♥ ♥

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Día en blanco

Como la semana pasada no fue especialmente buena por temas de trabajo, clases, consultorías, migrañas y más trabajo, estuve desconectada totalmente de los blogs, de Ravelry, y demás.

Así que el lunes cogí día libre. Mientras dábamos un paseíto nos cayó una nevada del copón, je, je.

Seguimos con el paseo, y al momento estaba todo así.

Blanco ya no parecía tan blanco, más bien parduzco.

Pero dejaba huellas y podíamos saber por donde andaba, que es algo que siempre nos tiene un poco en vilo.

Para los que os nieva de habitual esto que os cuento no tiene emoción, pero para nosotros ver la nieve es como para los del interior ver el mar, sobretodo ver nevar en paisajes tan familiares da subidón. No se si me explico. Las fotos están tomadas en el Alto Palancia, en la provincia de Castellón, justo en el límite con Teruel.

Esta semana ya no estoy tan aburrida, porque veo que avanzo, incluso podría acabar alguna cosa en los próximos días. Tejer un poco por obligación es horrible, y tener que estar concentrada en dos o tres proyectos por obligación también, al menos para mí, que soy muy voluble -tejerilmente hablando-.

De lo poco que he visto en Internet, me ha impresionado este enlace al que he llegado a través de Cluckin. Para que luego nos quejemos de nuestros alijos, este es como si mi mini-casa fuera todo ella un alijo de lanas en sí misma.

martes, 11 de diciembre de 2007

Me aburro

No escribo porque he empezado unos proyectos para regalar estas navidades, y no se porqué estoy muy muy aburrida.

Este es el Melon Shawl, en color lila, supuestamente para la suegra, que no sabe ni que tejo, je, je. Aún dudo de si desvelar mi gran secreto.

Este es el Miss Lambert, en color caoba. Según el resultado ya veremos a quien se lo regalo.

Y este es el Haruha scarf, aprovechando la Silke Tweed que me sobró del FBS. Es para una amiga a la que le debo un regalito.

Cuando me canso de uno paso a otro y así voy haciendo unas pasadas de cada. Para esto me vienen genial las Denise porque gasto las mismas agujas - 4,5 mm-.

La chaqueta, de la que me falta un palmo y los elásticos para acabar, la tengo aparcada porque hasta hoy ha estado haciendo calor y da mucho agobio tenerla cerca
.

Con tanto entusiasmo no se si serán para regalar estas navidades o las que del año que viene. Ya veremos.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Avanzando

Intento acabar la chaqueta a toda máquina. La tengo más avanzada de lo que se ve en la foto, pero por lo menos está estirada y no hecha una piltrafilla como la tengo ahora, y así veis más o menos la idea.
Para cuando me canso, he vuelto a empezar el Curved Shawl con lace de Hanspaintedyarn en color coral rojo, y mis recién estrenadas, y afiladas como espadas, Addi Lace de 3,5 mm y cable de 1 metro, que son supercómodas para tejer calados.
Hoy no tengo fotos de Blanquito porque está de vacaciones en un pueblo de Albacete, pasándoselo muy bien, porque con el frio se vuelve bastante más activo. Espero que no haya hecho muchas trastadas, solo las justas.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Laborando

Por fin tengo mis artilugios, y estoy que ovillo todo lo que se ponga por delante.
Las ganas que tenía de ver todas mis madejas ovilladas y ordenadas. Estas de la foto son las lace de Handpaintedyarn -777 m. de lana ovilladas en un media de cinco minutos!!!-.
Creo que hasta se ven mejor los colores, y dan ganas de mirarlas y tocarlas todo el rato. ♥ ♥ ♥
Poco a poco iré asignandoles destino, antes solo de pensar en ovillarlas a mano se me iban las ganas. La idea que llevo es hacer regalos de Navidad con ellas.
Esta mañana hemos ido a airearnos al campo; Blanquito necesitaba expansionarse, yo tenía ya los brazos todos locos de darle a la manivela de la ovilladora, y uno que yo se estaba harto de que le hiciera más caso a las lanas que a él, je, je.
Para ser otoño había muchas plantas en flor: romero, tomillo, aliaga, brezo…
Los colores son espectaculares, y el sol del otoño les da unos reflejos especiales.
Ya en casa, me echo una siesta del copón me despisto un momento y me encuentro esto: bestia durmiente con hueso encima del sofá viejo. Será marrano!!!