Desde que cambiamos de hora casi no tejo nada, solo cosas pequeñas como estas:
Pero enredo un montón, como por ejemplo, sacando una parte de mi colección de lana para calcetines.
Viendo estos ovillos así, revueltos y casí a punto de deshacerse por puro desuso, me deprimo pensando en las cosas que me gustaría hacer y en el poco tiempo que tengo para hacerlas; hasta pienso en como sería si fuera un octopus tejiendo un par de calcetines en cada pata... pero nada, eso no me saca de mi incertidumbre y de mis madejas enredadas... Esta claro que debería prohibirme comprar más lana para calcetines hasta que no gaste parte importante de esta, pero la carne es débil y las tentaciones muchas... aayy!!!